Cirugía articular de rodilla
Rodilla
La rodilla es la articulación que más pacientes trae a consulta: se lesiona en el deporte, se desgasta con los años y avisa en las escaleras. Distinguir entre un menisco roto, un ligamento inestable, un problema de rótula o un desgaste establecido cambia por completo el tratamiento — y esa distinción es exactamente nuestro trabajo.
Especialista a cargo
Dr. Homero Reguera Benítez
Cirugía articular de cadera y rodilla · Céd. Prof. PENDIENTE · Céd. Esp. PENDIENTE
Padecimientos de rodilla que tratamos
Ruptura de ligamento cruzado anterior
“LCA”
El LCA es el estabilizador central de la rodilla en giros y frenados. Se rompe típicamente en un mal apoyo con giro — muchas veces sin contacto — y la rodilla queda insegura para el deporte de pivote.
Síntomas y tratamiento →
Lesión de menisco
Los meniscos son los amortiguadores de la rodilla. Se rompen por un giro brusco en jóvenes o por desgaste en adultos — y el tratamiento correcto es muy distinto en cada caso.
Síntomas y tratamiento →
Artrosis de rodilla (gonartrosis)
“desgaste de rodilla”
El desgaste progresivo del cartílago de la rodilla: duele al subir y bajar escaleras, se inflama por temporadas y puede arquear las piernas. Es la primera causa de prótesis articular en el mundo.
Síntomas y tratamiento →
Síndrome de dolor patelofemoral
“condromalacia, dolor de rótula”
Dolor en la parte delantera de la rodilla, alrededor o detrás de la rótula. Es la causa más común de dolor de rodilla en jóvenes y casi siempre se resuelve sin cirugía.
Síntomas y tratamiento →
Tendinopatía rotuliana
“rodilla de saltador”
Degeneración dolorosa del tendón que une la rótula con la tibia, típica de deportes con salto. Duele justo debajo de la rótula, al inicio del ejercicio y después de él.
Síntomas y tratamiento →
Quiste de Baker
“quiste poplíteo, bolita detrás de la rodilla”
Una bolsa de líquido articular que se abomba hacia la parte trasera de la rodilla. No es una enfermedad en sí: es la señal de que algo dentro de la rodilla está produciendo líquido de más.
Síntomas y tratamiento →
